Cada año, el cambio de hora trae consigo algo más que luz. Es también una oportunidad perfecta para descubrir una vivienda con otra mirada: más real, completa e inspiradora. A lo largo de marzo, se incrementa en torno a un 10 % las horas de luz natural, y con el adelanto horario del último fin de semana del mes, la sensación de tarde útil se extiende notablemente.
La exposición a la luz ayuda a regular nuestro reloj biológico, influye en el descanso y favorece una mayor sensación de energía durante el día. Diversos estudios han comprobado que las personas que trabajan o viven en espacios con buena luz natural pueden disfrutar de rutinas de descanso más estables.